En muchas empresas, la operación diaria funciona gracias al esfuerzo de las personas. Los pedidos salen, los clientes son atendidos, las compras se realizan, la producción avanza y los problemas se resuelven conforme aparecen. Sin embargo, cuando los procesos no están claros, documentados, medidos o estandarizados, ese esfuerzo puede convertirse en desgaste, retrabajo, costos ocultos…